Participación en el Plan Regional de Actuación de Urbanización (PRAU). El Fontanal de Briviesca. Julio de 2008.
La Consejería de Fomento de la Junta de CyL puso en marcha, en 2008, una serie de actuaciones que tenían por objeto “actuaciones de urbanización”, para “poner en el mercado suelo urbanizado sobre el que desarrollar diversas promociones de vivienda bajo algún régimen de protección”. Una de ellas se podría desarrollar en Briviesca, el núcleo urbano de mayor entidad de La Bureba (Burgos), que en aquella época contaba con algo más de 7.000 habitantes. Se realizó el trabajo en colaboración con la empresa Urbyplan.
El proyecto se desarrollaba sobre un área de 19,4 has., para 735 viviendas, que se emplazarían al Noroeste del núcleo urbano, en un amplio arco desde el polígono industrial La Vega hasta la salida a la carretera provincial a Valdequintanilla. Se diseñaba un gran parque lineal, a lo largo de un recorrido básicamente peatonal y con un tratamiento natural (praderas, estanques y arboledas), constituyéndose dos grandes áreas: una al sur y al oeste del ámbito (Fuentes de Astorga); y otra al norte y al este (Fuentes de Aquitania). Y dos largos viales para proporcionar el acceso rodado a cada una de las dos zonas. Y una plaza junto al pequeño puente que, acompañado de un par de palomares, quebraba la “senda del Océano” para salvar el arroyo Valdenueda.
Se preveían tres tipos de edificaciones, agrupadas en manzanas regulares (la disposición urbana más discreta). El principal, bloques de pisos, de altura variable (entre tres y cinco plantas), con soportales en la zona comercial, colores cálidos, galerías en las fachadas soleadas, y terrazas jardín. El segundo, viviendas unifamiliares (adosadas y aisladas, según la zona). Y tres “palacinas” de cinco alturas, para albergar también en ellas espacios de oficinas. El interior de las manzanas, para usos comunes de jardín (en los apartamentos para mayores, una rosaleda), ocio, recreo, deportes, etc. Los aparcamientos exigidos por la ley se disponían en bandas continuas en el interior de las manzanas, de acceso público: verdaderas calles de servicio. Se establecían dos grandes áreas de equipamiento. Las zonas verdes, aparte del espacio central, se disponían en las laderas de borde.
En todo el ámbito se preveía la disposición de elementos de diseño que amabilizasen el espacio (ver el esquema a la izquierda, abajo). Dos fuentes ornamentales en los extremos y una decena más de fuentes de beber (en rojo). Soportales continuos (en naranja) y paseos intensamente arbolados; plazuelas de estancia y zonas de bancos (en azul) y terrazas (amarillo). El espacio central sería seguro para juego de niños. Y para estancia y vistas largas, las terrazas jardín (rayado verde). Además, dos miradores (amarillo) y los palomares ya citados. Junto a ellos, un punto de información. Cruces de prioridad peatonal. Colores cálidos, materiales ecológicos, plantas trepadoras, aparcamientos de bicicletas, y pequeños estanques donde poder remojar los pies. Los tipos de vivienda, mezclados.